La educación y la prevención a temprana edad desempeñan un papel de importancia fundamental para toda la vida. La prevalencia de maloclusión en los niños es alta, del orden del 60% en la mayoría de los países latinoamericanos.

Así mismo, la caries constituyen una enfermedad significativa y una seria y peligrosa causa de maloclusión, pero no la única; existen muchos otros factores que contribuyen a la instalación de la maloclusión, que pueden ser de origen ambiental local o funcional y congénita o hereditaria.

Cuidados desde los “dientes de leche”…

La dentición temporal ha demostrado su importancia para el futuro desarrollo de la dentición permanente, por lo que hay que vigilar su crecimiento y desarrollo desde el estadio 1, que se finaliza a los 3 años y durante el estadio 2, hasta los 6 años, etapas que guiadas dentro de normalidad generarán condiciones similares para los subsecuentes estadios.

Los niños necesitan atención dental especializada, ya que el trato, los materiales y los procedimientos odontológicos difieren en gran medida si los comparamos con los que se le efectúan a la gente adulta.

Desarrollo de la higiene bucal en los primeros años de edad

  • De los 4 a los 24 meses de edad comienzan a erupcionar los dientes temporales ("de leche"). Los padres deben cepillar los dientes del bebé.
  • De los 2 a los 4 años de edad termina la erupción de los dientes temporales.
    Comienzan aprendiendo a cepillarse imitando a los padres, quienes deben supervisar a los hijos.
  • De los 5 a los 7 años de edad aparecen los primeros dientes permanentes y empiezan a caerse los dientes temporales. Las manos son más grandes y mejora la destreza, pero aún es necesaria la supervisión de los padres.
  • De los 8 años de edad en adelante terminarán de erupcionar los dientes permanentes.
    Aumenta el grado de destreza y los movimientos son más coordinados, por lo que ya pueden cepillarse solos.

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